El candidato presidencial Rodrigo Paz anunció que, a partir del 8 de noviembre, su gobierno implementará un giro drástico en la política exterior, los actuales embajadores serán reemplazados por agregados comerciales. La medida busca que las representaciones diplomáticas generen recursos y negocios para Bolivia en lugar de limitarse a actividades protocolares.
Paz explicó que este ajuste responde a la necesidad de reducir gastos superfluos y garantizar que cada embajada cumpla un rol productivo.
“Yo quiero que me traigan recursos, que me traigan negocios a Bolivia, no que me vayan a pasear”, remarcó, al señalar que el país requiere acciones concretas para generar confianza económica y tranquilidad.
El líder político subrayó que su propuesta de gobierno se centra en dar certidumbre, gobernabilidad y unidad, dejando de lado la confrontación. En esa línea, destacó el respaldo de parlamentarios de diferentes fuerzas en reuniones internacionales con organismos como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, donde presentó un plan de gobierno basado en estabilidad y cooperación.